Sep
20

–> Comenta esta entrada en Facebook

Madrid, 20 de septiembre.
Camino de casa. Tenía la posibilidad de quedarme a la fiesta de fin de Vuelta, pero que queréis que os diga: después de 27 días fuera de casa y 20 hoteles diferentes, no es lo que más me apetece. ¡Lo que quiero es llegar a mi casa y dormir en mi cama! Sé que muchos me habéis seguido diariamente, a través de estas pocas líneas. Siempre digo que para mí es más fácil el micro que las teclas, pero tengo un pedazo equipo editor por detrás. Y verdaderamente es digno de agradecer.

Me lo he pasado realmente bien, a pesar de que el trabajo al final es muy duro. Pero no tiene precio ver la sonrisa de los ciclistas en el control de firmas de esta mañana. Les he dado la mano a todos y les he hecho llegar mi enhorabuena, porque solamente con llegar es un triunfo. Y me ha hecho mucha ilusión charlar con Bingen Fernández en su última carrera como ciclista. Le he conseguido una cosa que me pidió, y que es verdaderamente exclusiva en la Vuelta: la ultima hoja de firmas con todos los supervivientes. Así pues, al vizcaíno, a partir de la temporada que viene, lo veremos al volante como director. Otro detalle bonito ha sido el de Kolobnev, que me ha regalado una equipación completa del Saxo Bank. ¡A ver cuando la estreno!

De nuevo la meta de Madrid ha estado a rebosar. ¡Lo que me gustaría ver esto mismo en mi tierra algún día! Llevo 13 años como speaker y me haría mucha ilusión ver de nuevo un final de etapa en Pamplona y recordar el ambientazo que solía haber allí. Recuerdo todo aquello como el tiempo en que podía ir a ver a mi padre, que entonces seguía toda la carrera. De cualquier forma, creo que ha sido mi mejor vuelta, pero también la más dura. No quiero ni imaginarme cómo han podido terminar los ciclistas. Ahora tocan unos días de descanso, aunque el jueves ya estoy de nuevo en marcha con una carrera en mi tierra. ¡Ah, y el viernes en el Rally de Llanes, y el domingo en Córdoba, y muchas otras cosas!

Lo dicho: muchas gracias por seguirme, por animarme y por vuestro apoyo. ¡Ah, por cierto! La etapa, para “El Increíble Hulk”… estooo, para Greipel. Valverde, el mejor.

¡Ahora y siempre, Nos vemos en las carreras!

Sep
19

–> Comenta esta entrada en Facebook

Toledo, 19 de septiembre.
Que ya está, que sí. Valverde también puede ganar vueltas de tres semanas. Y además, lo ha hecho del modo más calculador. No ha necesitado ganar ni una sola etapa; ha sido el mejor, y punto. Espero que ahora se desprenda de sí el “sambenito” que tiene colgado desde hace años, que le acusa de ser “sólo” el mejor clasicómano de su generación y un portento en pruebas de una semana.

Os voy a contar una historia que me pasó durante la crono. Estaba en mi cabina, viendo en la pantalla a Valverde y Samu, cuando se juntaron conmigo “Purito” Rodríguez y Dani Moreno, que tenían que recoger el premio por equipos, y vimos que era imposible que Samu arrebatara el maillot a Valverde. Pero claro: cuando llega Samu a meta, a Valverde le quedaba todavía más de un kilómetro. Nos volvimos locos mirando la televisión y el ordenador con la toma de tiempos a la vez, observando, además, que el tiempo del ordenador iba más retrasado que el de la televisión. Miro a Dani Moreno, se nos congela la cara a los dos y además, el madrileño me espeta: “Esto va a estar así, así…” Yo me pongo a mil y digo que el tema estará más ajustado, hasta que Valverde llega al último repecho y queda ya la cosa clara: ¡Uff!

La tarde la hemos terminado en una terraza, y es que la ocasión lo merecía; creo que ya tocaba. Tranquilos y sin prisa, de tertulia con el gran Joseba Beloki, con Dani Clavero y con el debutante en la Vuelta, aunque sea de conductor y no de ciclista ni como ahora afamado fotógrafo, Josu Mondelo. Hoy tocaba celebrarlo, y si me lo permitís, con una cerveza bien fría que nos hemos ganado. De charla sobre lo que ha sido la carrera, de lo alucinados que aún nos tiene el periplo por Bélgica y Holanda, del público… y de Samu, que le ha puesto emoción, sin olvidar a Evans, que ha desbancado del pódium a Basso.

¡Cuánto nos gusta el ciclismo! Tiene algo tan especial que, cuando te atrapa, no hay forma de despegarse de él. Este sábado es el fin de fiesta, porque lo del domingo es ya el paseo triunfal, el homenaje a todos los supervivientes, y también el tiempo de las despedidas, porque a la mayoría no les veremos hasta la temporada que viene. Estoy contento, porque personalmente ha sido una gran Vuelta, un puntazo. Y aún más contento, porque hoy es mi última noche fuera de casa: mañana, en Alsasua. ¡Ah! Y hoy no pienso hacer la colada.

¡Nos vemos en las carreras!

Sep
18

–> Comenta esta entrada en Facebook

La Granja, 18 de septiembre.
Seguimos con la emoción. Por fin victoria española: no se ganaba desde el Xorret del Catí. ¡Qué bajada de Navacerrada! La piel era de gallina entre todos los que asistimos a ella en La Granja. Valverde sigue respondiendo. ¡Y muy, muy bien por Juanjo Cobo! A los hombres de Fuji les salió muy bien la juagada. Lo del cántabro fue arriesgar en el momento oportuno: por detrás empiezan las dudas, y con una mínima diferencia, la victoria está en el bolsillo. La cruz de la etapa la puso Gesink, que no pudo aguantar. La caída y el ritmo fuerte que se llevó durante todo el día hizo que el holandés hincase la rodilla.

Se nota que ya estamos cerca de Madrid. Lo digo porque, en estas etapas, los invitados se multiplican por diez en la carrera. Además, la etapa era de las que había que seguir. La verdad es que no me hubiese gustado mucho seguir a Valverde, Samu y compañía en el último descenso. Con agua, niebla y frío se han jugado el todo por el todo. En este día tengo que decir que todos, absolutamente todos sin excepción, son unos campeones. Espectáculo subiendo y bajando.

Y otra vez al coche. Os preguntaréis si he visto algo de La Granja… y lo cierto es que sólo he atisbado lo poquito de la zona de meta y las imágenes de los jardines por TV. Hay mucho gente que me da la enhorabuena por tener la suerte de visitar tantos sitios, y yo le suelo contestar que sí, pero que conozco los hoteles y poco más, porque, de turismo… nada de nada. Ahora toca viajar a toledo. Y atención, queridos amigos: último hotel de la vuelta, ¡el Hilton de Toledo, nada menos!. Dos noches más y a casa: esfuerzo final este sábado, con una crono muy complicada de 27 kilómetros donde se tiene que decidir el pódium de la vuelta. ¡Como me gusta esto!

¡Nos vemos en las carreras!

Sep
17

–> Comenta esta entrada en Facebook

Ávila, 17 de septiembre.
Quizás esperábamos más de esta etapa; yo, por lo menos, sí. Cuando nos levantamos este jueves y hemos visto la climatología, se presagiaba batalla por la general. Los puertos eran lo suficientemente duros como para armarla. Euskaltel quería de verdad probarlo, pero tendremos que esperar al viernes, en Navacerrada y sus 7 Revueltas. ¿Se decidirá en los puertos de la Sierra la general, o será en la crono de Toledo? Lo único que está realmente claro es que este nuevo cambio de tiempo ha vuelto a dejar reventados a los corredores. Una cosa hemos de entender: que esta última semana está siendo muy dura, y que las fuerzas están bajo mínimos.

Por el contrario, nos pudimos entretener con otro animado final de etapa, otro día en el que los más fuertes se jugaron el todo por el todo. En este caso, Kreuziger y Deignan, un checo y un irlandés: ¡otra vez a vueltas con los extranjeros! Mucho toma y daca en los relevos, tensión en el repecho de las murallas, y al final gloria para el de Cervélo y amarga derrota para Liquigas, al que ya le sucedió lo mismo en San Sebastián, lanzando de forma bastante discreta el sprint para la victoria de Barredo. ¡Qué ingrato es a veces el ciclismo! En la misma línea de meta pude charlar con Carlos Sastre, al que se echa de menos, pero bien merecido tiene el descanso. En 2010 volverá a la carga.

Por la mañana en la salida volvimos a asistir a otra escena que deja sensación de falta de sentido común entre los ciclistas. Es cierto que llovía, que hacía frio y que todos están cansados, pero no es justo que al final unos 50 corredores se hayan quedado sin firmar. De entre las figuras, solo han cumplido con el protocolo Basso y Evans. Luego querrán el apoyo de la afición… pero no nos quedemos con lo malo. Pensemos en el espectáculo de este viernes. Os dejo mientras pienso en dar un paseo por Ávila, un sitio que me gusta mucho. Eso, si la lluvia da una tregua, claro. El domingo… ¡a casa!

¡Nos vemos en las carreras!

Sep
16

–> Comenta esta entrada en Facebook

Talavera de la Reina, 16 de septiembre.
¿Los cogen o no los cogen? ¡Esto sí que es un final de infarto, vaya llegada a Talavera! Siempre pensamos que el pelotón, al inicio de la jornada, deja hacer a los escapados, y que luego, cuando ellos mismos desean, aceleran y convierten en infructuosa la intentona de turno. Pues bien: este miércoles vimos cómo al pelotón le pueden fallar las cuentas de mala manera. En la meta preguntaba insistentemente al publico su opinión, y hasta los últimos 20 kilómetros todos decían que no… pero ya en los últimos 10, han empezado las dudas, y al final hemos asistido al último kilómetro más emocionante en muchas llegadas de la Vuelta. ¡Me gusta el final de carrera, porque la gente se vuelve loca con el espectáculo!

En la Vuelta no hay ningún día de transición, y no es ningún tópico. Que se lo pregunten a Mosquera, que en el momento de escribir estas líneas va camino del hospital para ver si su caída es grave o no. O al mismo Gesink, completamente magullado. Siempre digo que una cosa es ver la etapa por TV, y que otra muy distinta es la carrera desde dentro. Seguro que los ciclistas han llegado a meta con un desgaste mental y físico, un “stress” comparable únicamente al de una etapa de montaña.

Ya sé que a todos nos gustan las etapas de montaña, pero en esta jornada pudimos comprobar que el espectáculo puede aparecer si se dan las condiciones adecuadas. Por ello me gusta que ganase Anthony Roux: el “factor sorpresa” es necesario en este deporte, y esta vez sí que ganó uno que lo ha dado todo, que ha arriesgado. Y se merece la victoria, un nuevo triunfo extranjero con el que me vuelvo a reafirmar en mi pregunta de este año: ¿hay nivel o no hay nivel de participación?

Este jueves tenemos emboscada camino de Ávila. A ver si la pueden aprovechar; ojo al mal tiempo que dicen que llega. ¡Para uno que está harto de ver carreras mojadas, eso sólo significa disfrute! Y antes de de dejaros, os diré una cosa más: apenas he tenido tiempo, pero voy a coger ahora de nuevo ese libro que os anuncié que traería a la Vuelta. Ildefonso Falcones me mataría si leyese esto: llevo sólo 439 páginas de La Mano de Fátima, y como me descuide, no acabo ni para Navidad. ¡Esta carrera no te deja ni un minuto de descanso!

¡Nos vemos en las carreras!

Sep
15

–> Comenta esta entrada en Facebook


Puertollano, 15
de septiembre.
En este primero de los tres días que vamos a hacer por La Mancha, me pilláis de camino al hotel en Ciudad Real. El día fue  duro… o al menos, para mí, porque las expectativas deportivas no eran precisamente altas. Al marchar la etapa con retraso, el esfuerzo es doble en la meta para entretener al público. Empecé a hablar faltando unos ¡100 kilómetros para meta!. Y os preguntaréis: ¿qué hice?

Lo primero, obviamente, fue la situación de carrera, con un valentísimo Rosendo –hay que tener mucho coraje para hacerse 150 kilómetros solo en la decimoquinta etapa de la carrera-; la organización me dio unas 40 pulseras-invitaciones, las cuales fui repartiendo entre el público que acertaba las preguntas de ciclismo; alguna camiseta, una entrevista a Melcior Mauri -ganador de la Vuelta del ’91- y entre una cosa y otra, los corredores ya estaban a 35 kilómetros para meta, momento para subir a la cabina de pódium y narrar la tercera victoria de Greipel, como un avión.

Mientras escribo estas líneas, viajo charlando en el coche con Dani Clavero. Es la tercera vuelta en la que compartimos vehículo; es un piloto genial. Siempre va contándome anécdotas de cuando terminó 6º en la general de la Vuelta, o también 5º en todo un Giro de Italia. Me habla también de su amistad con Marco Pantani, con el que compartió equipo en el Mercatone. Tener a una persona de confianza al lado facilita mucho las cosas; es alguien que te cuida y anima cuando el cansancio ya va haciendo mella. Si necesitas algo, ahí está el. Sobre todo, aprecio de Dani las risas que te echas con él, y que sabe relajar la tensión del trabajo. Una gran ayuda durante casi un mes de convivencia.

¡Nos vemos en las carreras!

Sep
14

–> Comenta esta entrada en Facebook

Córdoba, 14 de septiembre.
Mientras unos van a tope a por la fuga, otros se lo toman con más calma… pero todo esto, siempre entre comillas, porque en TV nos perdemos los primeros kilómetros. ¿Sabéis que este lunes Valverde, en la primera parte de la etapa, se quedó cortado y vio como buena parte de sus rivales aguantaban en el primer grupo? Pues ello, a posteriori, repercutió en que su equipo terminó la etapa con un buen calentón acumulado. ¿Y sabéis que la primera hora de carrera se saldó con casi 49 kilómetros recorridos? Imagino que tampoco, y lo digo porque igual, para algunos, la etapa ha sido un aburrimiento. Lástima que eso, por desgracia, no sale por televisión.

A veces nos perdemos las partes más interesantes, las cuales, no pocas veces, se dan al inicio de la carrera. Siempre hay que estar alerta, y a pesar del cansancio, la lucha por conseguir la victoria es total. Es cierto que, una vez hecha la fuga del día, el pelotón se relaja -y es normal, porque llevan varios días a tope, por lo que pienso que una pequeña, al menos mínima, tregua se la tienen ganada. ¡Y eso que en el descenso del último puerto Samu intentó buscar despistado a algún rival, tirando de factor sorpresa!

Finalmente vimos una gran exhibición de Lars Boom, la cual es normal con ese apellido. Ya lo intentó en su tierra holandesa, y hoy ver su rodar ha sido uno de los grandes momentos de la Vuelta 2009. Seguirá dando mucho que hablar este ciclista, que es triple campeón del mundo de ciclocross, y también de contrarreloj en sub23.

¡Ah! Debo decir además que el lunes ha sido otro día en el que la meta ha estado a tope. Las autoridades cordobesas han comentado que con la llegada de la Vuelta favorecerá la promoción de la candidatura de la ciudad para la capital europea de la cultura en 2016. No está de más reseñar como muchas ciudades aprovechan la carrera para hacerse ver al mundo, para lo cual el ciclismo es un mecanismo inigualable.

¡Nos vemos en las carreras!

Sep
13

–> Comenta esta entrada en Facebook

Jaén, 13 de septiembre.
¡Genial etapa! Se me puso la piel de gallina con la subida a La Pandera. Otra vez Cunego; el de Lampre es el tercero que hace doblete en esta carrera, como ya lograsen Cancellara y Greipel. Por la mañana, después del control de firmas, y corriendo –¡pero corriendo muchísimo!- de camino al arco de salida, se lo comenté al italiano: “Oggi sarà il tuo giorno!”. Sonrió y comentó que llegaba sin presión, pues ya había cumplido. Ha pillado la fuga… ¡y para arriba!

La lucha por la General le ha quitado un poco el protagonismo en la subida. Trabajo de Liquigas para Basso, pero al varesino le faltó un poco; otra vez el impulsivo Gesink, e incluso Evans, enrabietado por lo ocurrido en Sierra Nevada. Valverde y Samu se quedaban, pero no perdieron los nervios: experiencia y sangre fría, que el puerto es muy duro. Estrategia perfecta, ya que los dos recuperaron, y a la postre sacaron unos segundillos. Samu desbanca a Basso de la tercera posición, pero la igualdad se mantiene. Y atención a una cosa: ya no hay finales en alto, pero la Vuelta no está decidida. Mañana será otro día de fugas, pero el final es duro e intrincado. Lo cierto es que la carrera hasta Madrid es coto para valientes.

Este domingo sí salió perfecto el control de firmas, con una grada para ver a los corredores y la gente de Granada volcada. ¡Hicimos hasta la ola! Incluso junto al publico hemos presentado a Valverde. “Señoras y señores, con Vds. en Granada, ¡Alejandro…!”, y el público, gritando a la vez “¡Valverde!”. Y como os comentaba, todos los das hay que salir corriendo del pódium de firmas. ¿Por qué? Porque después del control hay que hacer el corte de cinta desde el inicio de la salida neutralizada, y da igual si está a 50 metros como a 300, con lo cual, entre el público y los ciclistas, voy haciendo quiebros para llegar a tiempo y presentar a la autoridad de turno. Después, aún otro sprint hasta llegar al hotel y salir por delante de carrera. Por el contrario y a veces, por apurar esperando la llegada de los ciclistas en el aparcamiento, a la salida he llegado muchos días casi con el control de firmas.

Ya en Jaén capital, toca la rutina diaria: ducha y cena, hoy fuera del hotel… ¡porque tengo visita desde casa! Una bonita excepción: ¡qué gran día!

¡Nos vemos en las carreras!

Sep
12

–> Comenta esta entrada en Facebook

Sierra Nevada, 12 de Septiembre.
Este sábado sí nos lo pasamos bien. ¡Qué etapa! Vaya escapada de 26 corredores, con Dani Navarro generando peligro para la general. ¿Y que os ha parecido la gesta de David Moncoutié? Esta vez sí tuvo la recompensa merecida, después del sinsabor de Aitana. Victoria trabajada, pero que muy trabajada, con casi 160 kilómetros de fuga. Así, como un héroe, ha llegado a la meta de Sierra Nevada.

Os contaré una cosa de Moncoutié: en francés se pronuncia la “e” final, pero en España tendemos a no pronunciarla. Pues bien: un día vino al control de firmas su compañero Bingen Fernández, y me dijo: “Juan Mari, ¿puedes pronunciar el apellido de David terminado en “i” y no en “e”? Es que me ha preguntado a ver si es posible, porque le gusta como lo pronunciamos aquí, acabado en “i”“. Y yo, claro, si al corredor le gusta así, pues así será. Cuando llegó al control de firmas lo hice de dicha manera, remarcando mucho la “i”, y la sonrisa del francés, llena de complicidad, fue realmente genial.

Sólo es un detalle, y lo importante siempre es lo deportivo, pero las anécdotas y el cariño con el que tenemos que tratar a los ciclistas hace que ocurran estas cosas. Otra más que puedo contar, y que viene ya desde que estuvimos en Holanda, viene porque pude comprobar cómo se pronuncian en neerlandés los nombres de sus corredores… y también os puedo decir que no doy una. Es super-difícil, así que lo que hago cuando llega Johnny Hoogerland, la estrella emergente del Vacansoleil, es ponerle el micro y que lo pronuncie él, porque luego, cuando lo intento hacer yo… no hay manera.

En resumidas cuentas, Valverde sigue de oro en esta Vuelta que va por eliminación: ¡qué pena el pinchazo de Evans! Samu corrió de menos a más; le podía haber caído una barbaridad de minutos y se recompuso. Mosquera, igual de bravo; Gesink sigue ahí, al igual que Basso, y, por lo general, todo sigue igual de emocionante. Estamos ya bajando hacia Granada; llueve y la temperatura es de unos 12ºC: ¡otro contraste! Poco a poco, también hace mella el cansancio entre la gente, así que mañana, con más montaña, nos esperan nuevas sorpresas.

¡Nos vemos en las carreras!

Sep
11


–>
Comenta esta entrada en Facebook

Alto de Velefique, 11 de Septiembre.
Las fuerzas están muy justas, y ya vemos lo que cuesta sacar diferencias. La gente se queda de madura, y no hay ningún corredor que vaya sobrado. Un día más, la tensión la ha mantenido la inquietud por saber si la escapada iba (o no) a llegar a meta. Al final, el sprint entre Hesjedal y David García Dapena fue agónico. El primero ya ha sido campeón canadiente de contrarreloj, y hoy ha demostrado su estilo de competición para llevarse la victoria. La primera curva del Alto de Velefique llevará, así, su nombre, en una bonita iniciativa que recuerda a la actitud francesa con L’Alpe d’Huez.

En lo estrictamente deportivo, me da la impresión que los ciclistas son conscientes de toda la dureza que queda por delante, y no se deciden a atacar. Es siempre el Caisse quien acusa buena parte del esfuerzo tirando, y nos hemos tenido que conformar con los ataques de Mosquera y un impulsivo Gesink, que entre bonificación y tiempo en meta ha reducido la ventaja de Valverde a sólo 16 segundos.

Me hubiera gustado que hubiese habido más público, pero varios factores han condicionado la realidad para que fuese así. Creo que, durante la subida, había bastantes sitios donde los aficionados podían aparcar sus coches; el alcalde de Velefique había habilitado igualmente varias zonas en el alto. Sin embargo y a la postre, entre unos y otros, los aficionados son los grandes perjudicados. Queremos ver las cunetas como en el Tour, repletas de público… y cortamos el puerto con tanta antelación que al aficionado no le da tiempo ni a llegar.

Esa es una de las cosas que más pena me da en este deporte. El espectáculo son los ciclistas, pero la TV también refleja muchas cosas, y entre ellas está el aficionado de a pie, que se desplaza por muchos kilómetros lejos de sus casas para animar y ver en primera fila el sufrimiento de los corredores, para jalearles. Sigo diciendo que el ciclismo es un deporte popular que necesita la cercanía de los aficionados. Y los aficionados se merecen nuestro respeto.

¡Nos vemos en las carreras!